Recientemente se han apresado a diversos narcotraficantes de alto nivel, uno de los Arellano Félix, la Gaviota de Colombia, el hermanito Zambada y todas las personas que los acompañaban en el momento de la aprehensión.
Quizás podría detenerme un ratote en lo de que el niño Pinal estuviera ahí amenizando la fiesta de 14 narcos en una casa del Desierto de los leones, a mi también me parece simplemente ridícula la observación de que el no supiera quienes eran o qué hacían, pero bueno si hemos aceptado excusas peores creo que ésta no debería hacer que nos detengamos tanto tiempo, ni siquiera con el boost que le dio el Enrique Guzmán cuando acusó que Alejandrita también actuó para ellos.
Lo que me llama mucho la atención es que sea la noticia principal nuevamente el que son aprehendidos directivos de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) organismo anexo a la PGR que esta -en teoría- destinado a combatir el narcotráfico en nuestro país.
Señores, si ustedes quieren hacer parecer que no saben o quieren que nosotros aparentemos que no sabemos acerca de los nexos que ha habido en los últimos veinte años entre los organismos gubernamentales y el narcotráfico pues bueno, mejor empezamos otra vez con todo el desmadrito de nuevo.
He escuchado mucho que en el 2010 vamos a repetir la historia y que como fue en 1810 y en 1910, una lucha armada traerá un nuevo orden a nuestro país, el problema es amplio y lo exhibiré en el siguiente post, sin embargo lo que realmente quiero tocar aquí son las sensibles fibras que existen entre los delincuentes con charola y los delincuentes con bota de piel de víbora.
Si no fuera por las "llamadas anónimas" no se habrían logrado estas aprehensiones, si no fuera por las llamadas anónimas seguirían las estructuras del crimen organizado intactas, desafortunadamente no todas las llamadas anónimas son atendidas, las llamadas anónimas que avisaron de las granadas fueron utilizadas para cuidar a un sapo perredista que a nadie interesa, mientras el pueblo que lo mantiene era masacrado por la ineptitud de sus autoridades.
Ojalá haya más pitazos, ojalá el gobierno deje de hacer oídos sordos cuando el narco le anticipa de sus ataques y ojalá dejen de hacer oídos sordos ante los pitazos de quienes se están enriqueciendo en la estructura pública cuando protegen al narco.
Ojalá empiecen a escuchar pitazos antes de que sean vergazos.
0 comentarios:
Publicar un comentario